Este proyecto fue adjudicado al Estudio de Arquitectura de Jesús Yera mediante concurso público convocado por el Ayuntamiento de Tudela en el año 2001.
La intervención se realiza dentro del casco antiguo de la ciudad y se plantea como un ejercicio de recuperación histórica del inmueble, sacando a la luz aquellos elementos arquitectónicos destacados como el artesonado de madera de planta baja y las fábricas de ladrillo y piedra en sótano.
Cada sala del local posee un carácter diferente atendiendo a su uso, que es potenciado por las texturas y colores de los materiales empleados y la iluminación elegida.